domingo, 6 de junio de 2010

So lost in Lost.


Han sido nueve días intensos. Seis temporadas que hemos engullido Dorq y yo y que sólo las obligaciones o el sueño podía parar. Es, sin duda, una serie digna de ser analizada. Antes que nada, AVISO DE SPOILERS.
Voy a analizar la serie, tal y como la he vivido, comprendido y sentido.
Como introducción, pienso que la importancia que cobran los personajes, la profunda inmersión psicológica y analítica en sí mismos y en sus vidas, en sus reacciones, en su naturaleza, es, sin duda, lo que dota a la serie de algo especial. No, no es la única ni primera serie que nos desnuda emocionalmente a sus personajes así pues, ¿por qué ésta es especial por justamente eso?. Por llevar constantemente a sus personajes al límite, por hacerlos pasar por la misma situación bajo diferentes condiciones, revelando el si diferentes vivencias hacen cambiar a una persona, si su reacción reside en su naturaleza o en lo que ha hecho de ellos el mundo, lo cuál hace que lleguemos hasta sus propias entrañas. Y sea cuál sea la conclusión a la que nos lleve, los queremos. Queremos sus virtudes y defectos, su humanidad, reflejo de la nuestra propia.
Vale. Supongo que la decepción que muchos se han llevado con el final, es la que yo me llevé en la segunda temporada, allá por el...¿2006? cuando empecé a verla. En ese momento vi que los guionistas no estaban dispuestos en ningún momento a dar respuestas claras, respuestas matemáticas. La serie había generado tantos interrogantes en mí que, mi razón ansiosa de satisfacción lógica, se quedó frustrada. Me prometí no verla, sólo generaban más preguntas y no sabían resolver las que ya habían formulado.
Pero lo que no veía es que la capacidad de generar preguntas constantemente ya era una motivación, ya era una respuesta en sí misma porque, desde un punto de vista no racional y únicamente emocional e intuitivo, es la capacidad de generar semejantes interrogantes, la capacidad de generar esa tensión lo que tiene realmente valor.
¿Fallos argumentales? Sí, por un tubo.
¿Improvisación? Es la constante de Lost. Los guionistas no tenían ni idea tras  hacer la primera temporada lo que iban a hacer en la tercera. Así que se limitaron a hacer lo mismo una y otra vez cambiando elementos. Y les salió bien. Por eso están dónde están, supongo.

Básicamente, yo resumiría las temporadas en lo siguiente. Además las acompaño de los interrogantes que abrían en cada una de ellas y las soluciones que a todos, incluido a ellos, se les dibujaban tras esos interrogantes y que luego, no les quedaba más remedio que redirigir a otro camino para poder seguir manteniendo la serie y plantear más interrogantes (sí, ganan mucho más dinero con seis temporadas que con una, pero, qué narices, nosotros también ganamos, más emoción, más tensión, más sentimientos, más...más Lost).

-Primera temporada: El avión se estrella en una isla. La primera parte es la más racional de todas, pues es la que tiene que abrir el apetito, los sentimientos vienen con la costumbre, y para que haya costumbre, ha de haber curiosidad para mantener el suficiente interés para que surja la costumbre..
La isla es un maremagnum de fenómenos sobrenaturales que no tienen explicación alguna a priori. Las vidas de los personajes se hallan entrelazadas. Los números, los dichosos números. El misterio que trae todo tras de si, la curación de Locke de su parálisis, el monstruo, las constantes coincidencias de la vida de los que allí llegaron con elementos de la isla.
La primera temporada fue una apuesta pretenciosa de los guionistas, fue la introducción que nos dejó con la pregunta "¿qué coño está pasando? ¿qué les ha pasado? ¿están muertos? ¿qué cojones es esa isla?".
"Sí, están muertos" es lo que nos viene a la cabeza. Que son objeto de un experimento, que están en otro planeta, que hay algún tipo de entidad consciente que va a hacer con ellos algo realmente definitivo. O que van a encontrar la estatua de la libertad semienterrada en la playa xDD (Algo así, vamos, las respuestas son tan pretenciosas como las preguntas)

-Segunda temporada: Hay más gente en la isla. Ya empiezan a meter la idea de "los Otros, que saben de nosotros más que nosotros mismos" (idea que Amenábar supo resolver tan bien en su filme homónimo).
Hay otros, son muy mala gente, tienen motivaciones que nadie entiende, puede que ni sean humanos, pero nos vamos a centrar en los personajes que iban en la cola del avión, así que os esperáis a ver más de lo mismo un tiempo.
Aquí empezamos a mantenernos del carisma de los personajes y el peso que aporta dicho carisma en la serie. Mr Echo y Ana Lucía son los grandes pesos de la temporada.
El ordenador, los números que se introducen en él para evitar que la isla explote o que se acabe el mundo.
Y una de las mejores cosas de la serie: la captura de Ben. Sabemos que miente. Sabemos que es de los Otros. El gran misterio de los otros. Tan grande hasta el punto de que, como dice Juliet mucho más adelante, "Si te lo contara, me matarías".
Espectacular interpretación del actor que hace de Benjamin Linus, magistral la actuación que lleva a cabo (aquí ya hablando del personaje que también actúa en un papel de tanteo, manipulación y tira y afloja), su control, su "yo no soy nadie, no he roto un plato, el jefe me va a matar".Y luego el jefe es él.
Michael, qué cabrón sí, pero hace brillar a Saïd (qué manía de escribir Sayid que es un nombre diferente, Saïd es "Feliz", Sayid, señor de Sir/Mr, no de Lord/God y no es un nombre propio. La pronunciación es la de Saïd, no la de Sayid.) así que Michael también nos hace vivir escenas impagables.
La muerte de Ana Lucía me apagó un personaje que empezaba a brillar demasiado.
Ahora lo único que nos importa es quiénes son los Otros. Mil cosas pasan por la cabeza, pero no nos parece que sean humanos. Capturan personas puras...tal vez ¿seres que se alimentan de esa energía o bondad?. Es el constante misterio que envuelve a esos otros (que, de nuevo, vuelve a ser demasiado pretencioso) lo que ahora nos importa. A fin de cuentas, ellos saben todo sobre la isla, ellos nos van a dar las respuestas, eso pensamos.
Porque hasta el "¿qué pasa si no introducimos los números?" queda relegado a un segundo plano eclipsado por este misterio de "los otros".
Era evidente que con el magnetismo de la zona, algo parecido tenía que pasar, pero que la isla no explotaría ni nada así, porque...hay más temporadas ¿no?.

-Tercera temporada: Los Otros y más los Otros. Capturan a los losties más protagónicos con fines más absurdos que otra cosa (¿picar piedra?). No, a Jack no lo secuestran por ser cirujano espinal y necesitar Benjamin una intervención quirúrgica para extirpar un tumor mortal en la médula, al menos, eso da a entender Ben cuando le reprocha a Juliet "¿Por qué le dijiste que las radiografías eran mías?".
Una de las mejores escenas de la serie: el club del libro en Villafeliz y el avión en el cielo partiéndose en dos. En esa escena han sabido cuadrar perfectamente las cosas que no tenían planeadas como si realmente las tuvieran. Bravo.
Desmond que causa el que el avión se estrellara.
No desvelan esos misterios que esperábamos, parecen simples humanos un poco sectarios (el "no quiero que me operes, quiero que quieras operarme" de Ben remarca esa idea de secta) y ya. Pero no sentimos la decepción de que no nos digan esos misterios (que, en el fondo, seguimos atesorando) porque lo que va sucediendo en el cautiverio, el modo de desenvolverse los acontecimientos, el amor incondicional de Sawyer a Kate, la operación que lleva a cabo Jack, la emoción infinita con la que los salva y les pide que no vuelvan por el sacrificio de un corazón roto por Kate, la traición o, intento de traición de Juliet, que seguimos pensando en que tan bien puede ser una prueba-manipulación, que tan bien puede ser cierto que quiera deshacerse de Ben (la película de "Matar a un ruiseñor" no nos deja indiferentes xDD) nos mantiene con el suficiente suspense como para dejar esos "secretos y presunciones" para un futuro postre.
Ven a los secuestrados por los Otros, todos felices cual abducidos por alienígenas con el cerebro lavado o cual víctimas de secuestro con un serio Síndrome de Estocolmo. Sorprende sin duda: los guionistas nos abren una puerta (de emergencia) por si luego deciden aprovechar ese recurso. No lo hacen, por cierto xD
Sí, cuando Kate vuelve a por Jack (me jodió muchísimo que se carguen el amor que había entre Sawyer y Kate por discusiones tontas de "volvamos a salvar a Jack" "no, no volvemos" "vas muy rápido" "vas muy lenta"...En fin...eso no se lo perdono a los guionistas, lo juro, nunca lo haré) también parece que le hayan comido el tarro, pero simplemente está aguantando lo mejor posible para que le saquen de la isla.
Impagable John con lo de "Si la estación está siendo invadida por intrusos, pulse 77". Vale, pues lo pulsaré.
Y él tan feliz  xDDD
Lo peor: traen al campamento a la odiosa Juliet. Nunca la quise. (Hasta Jack, a quién no aguantaba, se redimió al renunciar mucho más adelante al liderazgo y al aprender el sentido y significado de la palabra humildad). Juliet ha sido una potencial asesina con sangre gélida, ha apuntado a Kate sin dudar en dispararle. Pero ahora "es buena". ¡Ja!
No la aceptan. ¿Qué quiere? Si fuera al revés, estaría atada, realizando trabajos forzados con una pistola en la cabeza. Debió de ser desterrada. Pero, como de costumbre, Jack...Jack, siempre jodiendo, Jack...
Nadie la quiere, pero Jack sí, así que os calláis todos.
Desmond y su condición atemporal. Genial, me encantó. Salvando constantemente a Charlie al ver el futuro y reescribirse el futuro cada vez que lo salva, como él anticipó en Londres inconscientemente con su guitarra cantando (cuando Desmond viaja allí en el tiempo) con una de mis canciones favoritas: Wonderwall de Oasis. "I say maybe, you're gonna be the one that saves me...". Maybe...
Locke vuelve a jugar con fuegos artificiales y se carga el submarino. Tú sí que vales, Locke.
Él ve más allá, al contrario de los demás. Por eso es Locke, el más especial.
Siguen con la constante de que "Los Otros" conocen muchas cosas. Es nuestra motivación para seguir la serie, pero han aparecido muchas más: finalmente, los personajes se ganan el puesto que hace que apartemos un poco los interrogantes sólo por lo que cada uno de ellos es.

-Cuarta Temporada: Más otros. Más coincidencias. Helicópteros, barcos...Faraday. El gran Faraday.
Ahora no sabemos quiénes son los Otros, vamos, quién desenvuelve el papel de malo más malo. ¿Charlie Widmore? ¿Ben Linus?
La innecesaria reaparición de Michael.
El caso es que, de repente, el imposible de salir de la isla, ya no es un imposible. Y sabemos que salen. Al menos algunos.
Las vidas de los que salen de la isla siguen estando incompletas. Jack pierde el control (como si alguna vez lo hubiera tenido).
Faraday y sus fórmulas, la física cuántica que explica el espacio-tiempo en la isla y Desmond yendo y viniendo.
El parto de Sun, el dolor que nos produce la angustia que ella siente porque su marido ha muerto (o, al menos según ella cree) y que él no pueda conocer a su niñita. (Aquí intercalan  una escena del pasado de Jin consiguiendo engañarnos durante unos instantes, muy buen juego).
"¡Tenemos que volver a la Isla!". Conmocionante escena. Y cierta, pues todos han dejado algo a medias allí.
Sun ha dejado a Jin, Kate ha dejado a Claire, la madre del niño que está criando (y que, hasta averiguar que es Aaron, nos dejan pensando que sería el hijo de Sawyer: muy mal por los guionistas el que no lo fuera grrrrr), Hugo dejó el convencimiento acerca de su cordura y Saïd, su humanidad.
¿Siguen importándonos los interrogantes?.

-Quinta Temporada: Supongo que cuando el Ben apodado como "haz lo que te mando y te diré todos los secretos de la isla, aunque sabes que no lo haré, pero sé que por si acaso lo vas a hacer",  fue instado por la figura mística de Jacob (que por mucho rostro que le pongan luego, no deja de ser una entidad mística, como más tarde averiguamos, debido al poder que le confiere el ser el guardián del corazón de la isla) a mover la isla, no creo que se refiriera a moverla sin orden y sin parar, sino MOVERLA UNA VEZ Y YA.
Pero da igual, los saltos temporales, el que Locke se salve a sí mismo, la brújula que ni es de Locke ni de Richard y, que si nos paramos a pensar qué originó el qué, nos volvemos locos como con cualquier paradoja temporal (otra escena impagable es la de Hugo mirándose la mano diciendo que desaparecería como en Regreso al Futuro o escribiendo el guión "corregido" de El Imperio Contraataca xD). Acabar en el año 1977 (¿casualidad con que fueran 7 7 las teclas que Locke tenía que pulsar "en caso de invasión hostil"?) no me hizo mucha gracia.
Desmond yendo para aquí y para allá en el tiempo, consiguiendo contactar con Penny (demasiada coincidencia para mi gusto).
La maduración de Sawyer al tener lo que nunca tuvo. Y...su relación con Juliet. Otro tanto que no les perdono a los guionistas. No sólo destruyen con excusas tontas la relación de Sawyer con Kate, sino que lían a Sawyer con el personaje que más odio -_- )
La escena de Jin muriendo por no dejar a Sun morir sola al no poder sacarla del submarino mientras lloraban diciendo que se amaban y él decía que nunca más la abandonaría...Dios mío, me mató. Fue la escena con la que más lloré. Y lloré y lloré y lloré...
Y lo de crear una realidad paralela con la bomba de hidrógeno al juntarla con la explosión electromagnética haciendo así que nadie hubiera subido al avión, al no tener que contener la energía con el ordenador pulsando los números y, con ello, no haber cometido Desmond la negligencia que hizo al vuelo 815 estrellarse en una serie que nos están constantemente diciendo que el destino está escrito y no se puede cambiar...puff
(No comprendo porqué se cargan a Locke. Hubiera creado confusión y habríamos acabado liándonos con cuál era Locke y cuál el Locke poseído pero, ¿desde cuándo crear confusión ha sido una traba a la hora de hacer el guión en Lost?).
Da igual. Los guionistas pensaron eso y eso iban a hacer. Pero claro. No tendría gracia. Y así inventaron la sexta temporada. Que no es que sea mala, sino que fue coger la salida que tenían planeada, desestimarla y salir por la tangente. En plan "no, no podemos poner esto, está muy visto, pero ya que decían tanto lo de que estaban muertos, pues, hale, tomad muertos".

Sexta Temporada: Mucho relleno en los primeros episodios. El resto: una idea claramente originada en un brainstorm de los guionistas, pero no por ello mala. Es la temporada más emocional.
La isla como almacén de la energía vital del mundo, la energía de dónde procede el alma de cada ser humano. Jacob necesitaba a un nuevo guardián de la fuente de la vida o la luz del alma, así que cogió a personas en esencia buenas y con unas vidas que no echarían de menos al cambiar por el vivir en la isla e interfirió en ellas para que acabaran en la isla.
El humo negro...supongo que es el resultado de introducir a un no guardián en la fuente de la vida y no ser capaz de asimilar semejante energía. Desmond viajó en el tiempo por la exposición a la energía electromagnética, cuándo cualquier ser humano hubiera perecido. Supongo que a cualquier ser humano que hubiera entrado en esa luz, le habría ocurrido lo mismo que a él. O, tal vez, el alma del hermano sin nombre (no lo tiene porque, claro, la madre no lo había pensado porque no sabía que fuera a tener dos hijos xD) estaba corrompida y eso potenció su corrupción como fuente de todas las almas que era ese lugar.
El alma era malvada, la luz potenció el mal y, de lo bueno nació lo malo (¿es algo como la idea bíblica de que Dios creara al demonio?). O la energía lo desbordó.
Y la realidad paralela, que no es tal, sino que es el "limbo" o, más bien, la colmación del alma de sus necesidades antes de trascender, no un limbo dónde se paga por los pecados como el limbo cristiano, hace que todos sean finalmente felices, estén juntos, en paz..
Desmond, su omniscencia atemporal le hace consciente del pasado, presente, futuro e incluso trasciende la muerte (Para mí, sería el guardián por excelencia, pero bueno) es lo mejor de la temporada.

Curiosidades:
-Jacob y Jack son el mismo nombre, así que...estaba escrito el nombre del sucesor, nunca mejor dicho xDD.
-Jack es el líder, cuál pastor que guía a un rebaño. Su apellido es Pastor (Shephard)
-Saïd (o Sayid, ya puestos, ignoraré el error de trascripción) se apellida Jarrah, que en árabe significa "heridor, cortador".
-Las coincidencias numéricas con los famosos números a lo largo de la serie son interminables, desde el despertador que le suena al Jack del limbo a las 8:15 hasta el número del turno en la cola de Desmond en el "Burger pollo" de Hugo que es el 42.
-Ben no entra en la Iglesia únicamente porque no se ha perdonado a sí mismo. Redimido está como todos, pero necesita perdonarse. Tal vez eso esté diciendo mucho más a su favor que en su contra, pues se redime desde que opta por el futuro de Alex versus el poder, al contrario de lo que hizo estando vivo..
-La Iglesia dónde se reúnen al final, no es una Iglesia Católica sino Unitaria. Podemos ver en el cristal símbolos de varias religiones y filosofías.

Bueno y hasta aquí por ahora, ya analizaré más. Quizá. O si no, en otra vida xD

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